¿Motivos para venir a nuestro podólogo en Arzúa? ¡Los que sus pies le indiquen! Ejemplos hay muchos (dolor en el pie que cambia su forma de caminar, una uña que se clava, una dureza que vuelve siempre al mismo punto, etc.), pero lo que realmente importa es lo que siente. Si cree que en Clínica Kercus le podemos resolver algún problema, entonces no se lo piense y pida una cita. Si a pesar de esta invitación tiene dudas de que la llamada esté justificada, le detallamos las cinco razones por las que le diremos que “menos mal que ha venido”.
1. Dolor al caminar
No hay que normalizar el dolor al caminar. Si nota pinchazos en la planta de pie, molestias en el talón o dolor al apoyar, no hace falta que le digamos nosotros que algo no va bien. Ya lo estará notando.
A veces el origen está en una sobrecarga. Otras, en una fascitis plantar, una alteración de la pisada o una zona de presión mal repartida. En nuestra consulta de podología de Arzúa revisaremos cómo pisa, dónde duele y qué movimiento reproduce la molestia.
2. Uñas que se clavan
Una uña encarnada duele, inflama la piel y llega a impedir calzarse con normalidad. La tentación suele ser cortarla en casa de la manera que pensamos que es correcta, pero siempre se falla en esto.
El corte de una uña encarnada lo tiene que hacer un podólogo con material adecuado y valorando por qué se clava (forma de la uña, calzado, corte incorrecto…). Cuanto antes lo revisemos en Clínica Kercus, antes se librará del dolor y de posibles infecciones.
3. Durezas que no terminan de irse
Las durezas en los pies no aparecen por mera casualidad. Si vuelven una y otra vez al mismo punto, eso implica que existe un exceso de presión en esa zona.
Quitar la dureza alivia, pero hay que entender la causa. Por eso mismo, nuestros podólogos de Arzúa valoran el apoyo del pie y el tipo de calzado para reducir esa carga y mejorar la comodidad al caminar.
4. Cambios en la piel o en las uñas
Hongos, papilomas, grietas, descamación o uñas engrosadas son motivos más que justificados para pedir una cita con su podólogo de confianza. Debe hacerlo porque aplicar productos al azar retrasa el tratamiento adecuado y permite que el problema avance.
5. Heridas que tardan en curar
Una herida en el pie también hay que revisarla, especialmente en personas con diabetes, mala circulación o pérdida de sensibilidad. ¡No lo deje para otro día! Nuestro equipo de podología en Arzúa trabaja también en el cuidado del pie diabético, donde la prevención es especialmente importante.
Pida cita con nuestro podólogo de Arzúa desde aquí
¿Le hemos resuelto sus dudas acerca de los motivos para pedir una cita con nuestro podólogo de Arzúa? ¡Esperamos que sí! Pero en caso contrario, no tenga reparos en descolgar el teléfono, llamarnos, preguntar lo que necesite y aprovechar para agendar esa visita que tiene pendiente con el podólogo.