Cortar demasiado, redondear las esquinas o insistir en los bordes cuando la uña ya no está generando molestias acaba siendo una de las formas más rápidas de provocar dolor, inflamación y uñas encarnadas. Y es que las uñas de los pies, tal y como se puede imaginar por la introducción que ya hemos hecho, hay que cortarlas rectas, con material limpio y respetando su forma natural, especialmente en personas diabéticas, con problemas de circulación, hongos o tendencia a que se claven. ¿Quiere conocer mucho más sobre estos errores al cortar las uñas de los pies? Pues se lo contamos ahora mismo desde Clínica Kercus, su consulta de podología de confianza en Arzúa.
1. Cortarlas demasiado cortas
Una uña cortada al ras deja la piel del dedo más expuesta a la presión del calzado. Recuerde que, al crecer, el borde encuentra menos guía y termina clavándose con más facilidad.
Lo recomendable es dejar un pequeño margen de uña, sin apurar hasta la carne. Si después de cortar nota sensibilidad al rozar el calcetín o el zapato, seguramente se ha pasado.
2. Redondear demasiado las esquinas
Este es uno de los errores más habituales que nos encontramos en nuestra consulta de podología en Arzúa. Y es que muchas personas redondean la uña del pie como si fuera una uña de la mano, buscando una forma más estética. Pero es que esto es un problema para sus pies.
La uña debe cortarse recta y después limar suavemente si queda algún pico. Meter la tijera por los laterales lo único que hacer es favorecer que el borde crezca hacia la piel.
3. Usar tijeras o cortaúñas inadecuados
Un cortaúñas sin filo, una tijera pequeña o una herramienta sucia dejan cortes irregulares y aumentan el riesgo de pequeñas heridas.
Por lo tanto, conviene usar material limpio, específico para los pies y con buen corte. Si la uña es gruesa, está dura o deformada, no intentes resolver esos problemas por tu cuenta. En esos casos, ven a nuestro podólogo de Arzúa para evitar lesiones innecesarias.
4. Cortar la uña cuando ya está inflamada
Si el lateral del dedo está rojo, dolorido o con secreción, intentar “sacar el pico” en casa empeora bastante la situación. Ahí ya no hablamos de un corte normal, sino de una posible uña encarnada, que solo debería tratar un especialista.
5. Olvidarse de limar los bordes
Después de cortar, algunas uñas de los pies quedan con pequeños picos. La cuestión es que esos bordes rozan el calcetín, se enganchan o presionan la piel del dedo vecino. ¡Y solo necesita una lima suave para dejar el corte más limpio!
6. Cortarse las uñas sin tener en cuenta enfermedades previas
Las personas con diabetes, mala circulación, pérdida de sensibilidad, hongos o uñas muy engrosadas deben extremar las precauciones, puesto que una herida pequeña en el pie no siempre evoluciona bien si hay problemas previos.
Cuidamos de las uñas de sus pies en nuestra consulta de podología en Arzúa
Si de verdad quiere cuidar de las uñas de sus pies, no tenga la menor duda: confíe en la experiencia de nuestros especialistas en podología en Arzúa. ¡Desde aquí nos puede pedir una cita!